El mito del crecimiento infinito y los creyentes del capitalismo

Cuando Nietzsche escribió que «Dios ha muerto» en 1883, no estaba celebrando una liberación: estaba señalando un vacío. Advertía que, al desaparecer los valores trascendentes que estructuraban la vida occidental, algo ocuparía su lugar. Y así fue. En el siglo XXI, ese vacío ha sido colonizado por una nueva fe: el crecimiento económico.

Bad Bunny en el museo

Nos obsesiona el planeta que dejaremos a nuestros hijos, pero quizás sea más preocupante los hijos que dejaremos al planeta. Hemos construido una sociedad donde el éxito parece depender del mérito, del esfuerzo y del talento. Pero en un mundo donde los algoritmos filtran oportunidades,¿qué tan cierta es esa promesa?