¿Es el modelo financiero el cuello de botella de la soberanía europea?
Mientras las principales economías europeas aceleran los planes para integrar sus mercados de capitales, la gran paradoja financiera del continente queda cada vez más expuesta: el bloque es rico en ahorro, pero pobre en capital dispuesto a financiar su propio futuro tecnológico. ¿Podrá esta vez transformar esa abundancia en riesgo productivo?