¿Se puede leer el pensamiento? Todo lo que necesitas saber sobre las conexiones cerebro-ordenador

Las interfaces cerebro-ordenador no pueden leernos la mente, porque la mente es un conjunto de procesos extremadamente complejo, una maraña de preguntas técnicas y filosóficas sin resolver. Pero sí pueden detectar señales químicas y eléctricas, y usarlas para interaccionar con un ordenador. Pueden cambiar la vida de muchas personas que creían haber llegado a un callejón sin salida y hoy vuelven a caminar con sus propias piernas, a hablar con sus seres queridos e incluso a sentir un apretón de manos a través de una prótesis.

¿El fin del reinado del iPhone? La IA llega a los dispositivos y nadie sabe si Apple está preparada

“Oye Siri, mientras hablamos, tus competidores están definiendo el futuro de la interacción entre personas y máquinas. ¿Tienes algo que decir?”
Hasta ahora, el boom de la IA generativa se ha centrado en el entrenamiento de los grandes modelos de lenguaje (LLM) en los centros de datos de los gigantes Cloud. Pronto, toda esta potencia se expandirá hacia los dispositivos personales, entrando en nuestra cotidianidad. Cuando esto suceda, la forma en la que nos relacionamos con la tecnología habrá cambiado para siempre.
Tim Cook cree firmemente “en el poder transformador de la IA”, pero ¿cree el mercado en él para liderar esta revolución?

¿Quién va ganando en la carrera de la inteligencia artificial generativa?

Tras un año de expectativas ilimitadas, la inteligencia artificial (IA) generativa necesita dar resultados, dejar la actual fase de experimentación, y escalar dentro de las organizaciones generando un valor tangible. Hay mucho en juego. Según estimaciones de Goldman Sachs, en diez años esta tecnología provocará un incremento del 7% en el PIB global, o si se prefiere, 3.5 veces el tamaño actual de la economía española. Además, también anticipa un aumento sostenido en la productividad empresarial del 1.5% anual.

De hackers y código abierto: la desconocida historia del ciberataque que pudo destruir Internet

Hace unos meses presenciamos uno de los ataques más audaces y potencialmente dañinos en la historia de Internet, un hackeo que podría haber devastado la red. Durante una revisión rutinaria de un programa de compresión de datos, un ingeniero de Microsoft descubrió accidentalmente un sabotaje, evitando así un desastre sin precedentes. Este ataque ha encendido todas las alarmas dentro de la comunidad open source, dejando una pregunta en el aire: ¿hasta qué punto puede manipularse o corromperse un programa antes de que alguien se dé cuenta?